En la ruta al cerro Chirripó, a 6 kilómetros de San Isidro de Pérez Zeledón, se encuentra nuestro hotel de montaña, Rancho La Botija.

Entre nuestros servicios tenemos la oportunidad de dar un vistazo a las épocas precolombina y de colonización del Valle de El General, en un bello escenario que da al visitante la oportunidad de sustraerse de la ajetreada vida de las  ciudades y sumergirse en el sobrecogedor ambiente de una finca agrícola y ganadera convertida en un remanso de paz y armonía con la naturaleza.

Ofrecemos todas las comodidades que el turista espera encontrar en un hotel como hospedaje, alimentación y piscinas, pero además tenemos un museo que muestra utensilios y herramientas utilizadas por nuestros antepasados, para atender sus necesidades cotidianas.

Además, el sector cafetalero ahora está debidamente estructurado para mostrar las prácticas culturales del “grano de oro”, que tanta importancia ha tenido en la economía de miles y miles de costarricenses, desde el siglo tras anterior.

Homenaje a los ancestros

El entorno de montaña en que se desarrollaba el proyecto hotelero, en 1995, el hallazgo de un petroglifo característico de los múltiples entierros indígenas que hubo en el sector, nos generó la idea de dar a conocer la historia de nuestras épocas precolombina y colonial.

Del petroglifo, una piedra esculpida entre los años  400 y 600 D.C., nació la idea de crear un museo y un nombre para nuestro proyecto.

Nuestro museo también incluye las herramientas y utensilios característicos de la época de la colonización y las primeras décadas del desarrollo generaleño, entre las que no podrían faltar la carreta de bueyes, el yugo, la montura y el pilón que se utilizaba para descascaras el arroz y el café.

Nuestra finca de café

Nuestro tour inicia en el museo histórico y se extiende por la plantación de café, con un carácter informativo y cultural. Durante el recorrido, el visitante podrá distinguir distintas variedades de café, como Caturra, Catuay, Venecia y Obata, cada una con sus propias características.

También podrá notar que, entre las tradiciones cafetaleras, se mantienen unidades de medida ancestrales: al recolector de café se le paga por cajuela recolectada; 20 cajuelas equivalen a una fanega y cada fanega corresponde aproximadamente a 42 kilos de café.

Y se le explica, al visitante, el largo y laborioso procedimiento de industrialización de nuestro producto insignia, desde el secado al sol o el método de descascarado con humedad, hasta el tostado, el molido y el empaque.

En nuestro caso, reservamos una parte de la cosecha para secarlo y enviarlo a tostar y empacar, para el consumo y venta.

Este tour tiene como características:

  • Duración: 1h ½
  • Costo: $6 adultos y $3 niños.
  • Nivel de dificultad: Medio.
  • Recomendaciones: Usar repelente, zapato cerrado o tenis.

Caminando entre menhires

Al lado del cafetal también contamos con un bosque de bambú y un bosque natural secundario, la piedra partida, el petroglifo y los menhires.

En el bosque de bambú, ese maravilloso que tanto ha servido a la humanidad en la construcción de casas y la alimentación, como en la elaboración de artesanías y muebles –entre muchos otros usos- hay doce variedades, entre las que destaca el bambú gigante, que llega a medir 30 metros de altura.

Y al cabo de un recorrido de no más de hora y media, con un nivel medio de dificultad, la oportunidad de caminar por una avenida delimitada por menhires y sentir, o por lo menos imaginar, la energía que conectaba a nuestros aborígenes con el cosmos.

Acompáñenos en el tour arqueológico y tour de café, en Rancho La Botija. ¡Los esperamos!