¿Quiénes Somos? Un paraiso escondido en las montañas de la Zona Sur

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¡Un lugar único lleno de naturaleza y en armonía con el medio ambiente!

Rancho La Botija es un hotel de montaña, ubicado en Pérez Zeledón a 6 km de San Isidro, carretera a Rivas.

Contamos con más de 20 años en el mercado, ofreciéndoles a nuestros visitantes un lugar de descanso en armonía con la naturaleza.

Ofrecemos una gran variedad de servicios creados con el fin de satisfacer las necesidades de todos ustedes.


Visión

Satisfacer las necesidades de alojamiento, alimentación y eventos para todos nuestros visitantes, ofreciéndoles además un excelente servicio y atención personalizada mientras promovemos las buenas prácticas ambientales.

Misión

Rancho La Botija se creó con el propósito de ofrecer un lugar agradable de esparcimiento para las familias, donde la experiencia sea enriquecida por el legado natural, cultural y arqueológico que posee el sitio.


Nuestra Historia

Hacia 1985 la finca donde se encuentra hoy Rancho la Botija, en la parte más alta (950 mts. ) de la carretera entre San Isidro y Rivas, era dedicada a labores agrícolas: plantaciones de café, caña de azúcar y ganado de engorde.

Debido al hallazgo de la piedra del petroglifo y múltiples entierros indígenas, en 1995 se pensó en dar a conocer la historia de la época precolombina y colonial de la zona en un ambiente de disfrute para las familias de este próspero cantón.

Así surgió Rancho la Botija, nombre que obedece al hecho de que los indígenas que poblaron esta región (Chirripoes y  Cabécares) dejaron múltiples huacas, botijas o “entierros de indios”, como los llamaron nuestros abuelos.

Así pues nos dimos a la tarea de construir 10 acogedoras habitaciones, los salones de eventos, los lagos, la piscina y el restaurante, siempre pensando en la necesidad de crear un lugar para unir a las familias costarricenses.

Hoy día nos visitan personas de todas partes del mundo y es un privilegio poder compartir una pequeña parte de nuestra historia con ellos también.

Sumado a todo lo anterior está la majestuosidad del paisaje, las vistas hacia la  Cordillera de Talamanca y el cerro Chirripó, las hermosas aves multicolores que nos visitan cada mañana, y los bellos jardines que rodean nuestras instalaciones.

Con 20 años de haber abierto nuestras puertas son muchas las personas que nos han visitado y les agradecemos profundamente su preferencia.

Si aún no nos conoce, ¡ dése una vuelta!’ y con gusto le atenderemos.