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Rancho La Botija fue un Sitio Arqueológico y está registrado en el Museo Nacional con el nombre de Sitio Arqueológico Román.
Los petroglifos en la mayoría de los casos son grandes composiciones geométricas que regularmente cubren la parte más alta de las piedras. Se componen de espirales, círculos, cruces, meandros y depresiones de diferentes tamaños.
El termino “huacas”. Que corresponde a un regionalismo para indicar:
a) Una Huaca - pieza casi siempre de oro, aunque por extensión también puede incluir objetos de otro material casi siempre cerámico;
b) Un Huacal – lugar donde hay presencia de piezas arqueológicas no solamente de oro, sino también de arcilla;
c) Huaquero – saqueador;
Los grabados se encuentran tanto en bloques gigantescos como en piedras transportables. El material es de origen volcánico (diorita y granodiorita la mayoría). Para algunos petroglifos pudimos reconstruir las técnicas utilizadas en el procesamiento de los motivos. Comprenden los métodos de raspar, picar, cincelar y pulir. En el área investigada existen representaciones en bajo relieve y en bajo/alto relieve. En la mayoría de los casos las piedras se localizan cerca de ríos o quebradas en altitudes que van de 60 msnm (Reserva Indígena Rey Curré) hasta 1.600m (Canaán). Están asociadas en buena parte con hallazgos arqueológicos (Curré, Finca Sonador, Los Angeles, Quebradas, Rivas, etc.). Durante el proyecto arqueológico Térraba-Coto Brus que se realizó entre los años 1980 y 1988 bajo la dirección de R. Drolet, se reportaron más de 200 sitios arqueológicos en la zona central y en la parte septentrional del Valle de El General. En 10 de estos sitios se hicieron excavaciones estratigráficas (Drolet y Siles1988). Pero dentro del valle existen gran cantidad de complejos arqueológicos más, que hasta ahora nadie ha investigado. Muchos de ellos aún se conservan intactos debido a que esta zona no fue intensamente colonizada sino hasta hace unas tres décadas. Teniendo como referencia la vecina región de Chiriquí en Panamá (Linares y Ranere 1980), se supone que existen sitios arqueológicos de períodos hasta 6000a.C. Los complejos más antiguos que se han investigado (Curré y Quebradas) alcanzan una edad de 3000 años. La mayoría de los sitios con testimonios precolombinos forman parte de los períodos Aguas Buenas y Chiriquí que están datados entre 300a.C. y 1550d.C. Solo se tienen fechamientos con radiocarbono para los sitios Murciélago, Monge y Rivas (Corrales et.al. 1988, Drolet 1988, Drolet y Siles 1988, Quilter y Blanco 1995). Los territorios costaneros están practicamente inexplorados, así como
Con este nombre se designa a los caracteres prehistóricos grabados en rocas. La palabra proviene de los términos griegos “petros” (piedra) y “glyphein” (tallar)
Estas grafías son consideradas como símbolos previos a la escritura y su uso en la comunicación data de más de 12.000 años.
Para algunos expertos, los petroglifos son la representación de una simbología fonética, por tanto